PSICOBLOG

Mi foto
Palau Solità i Plegamans, Barcelona, Spain
Licenciada en Psicologia (UAB, 2002). Máster en Comunicación Empresarial (2.008). Terapeuta en EMDR, PNL y Psicologia Sistémica Familiar. Facilitadora de Constelaciones Familiares, Terapeuta en Flores de Bach, Técnica Metamórfica y Kinegenealogía.

miércoles, 15 de abril de 2009

Terapia hortícola: los beneficios del jardín.

Las labores de jardinería son una actividad común en muchos hospitales del mundo en los que se emplean como terapia para mejorar el estado físico y mental de los pacientes favoreciendo la recuperación de diversos de trastornos y enfermedades de tipo mental y físico.

«Cuando trabajo en el jardín me siento feliz, llena de alegría. El placer de ver crecer cosas es infinito»

A nivel personal, miles de aficionados han experimentado los beneficios del cuidado de la horticultura quizás sin saber que mientras siembran unas semillas, trasplantan un geranio o podan un almendro están desarrollando una de las artes curativas milenarias que poco a poco va ganando terreno en las ciencias de la salud.

En las últimas dos décadas, diversas investigaciones han constatado que las actividades relacionadas con las plantas elevan la autoestima, mejoran los estados depresivos, favorecen la relajación y la satisfacción personal, mejoran algunas funciones físicas motoras como la destreza manual, la flexibilidad o el equilibrio y también algunas intelectuales como la concentración, la memoria y la motivación.
Según la Asociación Americana de Terapia Hortícola, fundada en 1973, la clave de las plantas en este tipo de terapias está en sus características: «crecen, cambian, responden a los cuidados, estimulan todos nuestros sentidos: vista, tacto, olfato… y con ello estimulan una participación sin juicios que alimenta sentimientos de esperanza».

Las actividades relacionadas con la jardinería, tienen efectos especialmente destacables en personas con discapacidades físicas y mentales: ayudan a los pacientes con enfermedades graves a recuperar destrezas manuales y sociales, ganando confianza en sí mismos, ofreciendo una ilusión y mejorando en consecuencia considerablemente su calidad de vida. A través de las plantas aprenden a expresar sus sentimientos y a entablar relaciones con mayor facilidad.

En Estados Unidos, la terapia hortícola se enseña en la Universidad desde los años cincuenta, aunque la idea es mucho más antigua. El doctor Benjamin Rush (1746-1813), al que llaman padre de la psiquiatría americana, declaró en su época que «excavar la tierra con las manos tiene un efecto curativo en los enfermos mentales». Mucho antes, en 1699, Leonard Maeger, autor de El jardinero inglés, dijo que «no hay mejor forma para preservar la salud que pasar el tiempo libre en el jardín».

En 1879 se creó el primer invernadero para personas con enfermedades mentales. Fue construido por un centro psiquiátrico de Estados Unidos, ahora conocido como Friends Hospital.

Hoy, cientos de hospitales en todo el mundo utilizan las plantas como un tratamiento complementario. Los terapeutas hortícolas también trabajan en escuelas, correccionales, centros penitenciarios, jardines botánicos públicos, residencias de la tercera edad y centros de rehabilitación, diseñando programas para mejorar el estado físico y mental, adaptados a cualquier edad y condición.

En general, los programas consisten en implicar al paciente en todos los aspectos y fases de la jardinería: siembra, cuidados, recogida etc.

Según el caso, puede estar indicado el cultivo de plantas pequeñas en macetas o en cestos colgantes, más fáciles de manejar o alcanzar, o la construcción de un jardín vertical, en el caso de que el enfermo tenga que permanecer en cama.

No disponer de terreno no es una excusa… Hay infinidad de variedades de plantas que pueden cultivarse en exterior, interior, en macetas o incluso en mesas como las de la foto (las hay incluso más pequeñas y más bonitas de madera y eso!)… Está todo inventado solo es animarse! …

Si quieres empezar a experimentar los beneficios de este gratificante “hobby” este es el mes ideal para empezar a montar tu pequeña “huerta”… Si no dispones de mucho espacio, en macetas puedes plantar fresas o una pequeña tomatera cherry, o berenjenas… eso sí, necesitas un lugar muy soleado… Si no tienes mucho sol puedes poner lechugas, acelgas, espinacas o hasta sandias!!... Todo en macetas!

¿Te imaginas una ensaladita con los productos de tu huerta? Para julio tendrás todo espléndido… No es difícil. El plantel puedes comprarlo en cualquier mercadillo, en una cooperativa agraria o algún garden... Por menos de un euro puedes montar tu pequeño huerto,…

Los que os animeis, ya me contareis que tal va! Yo ya he puesto unas lechuguitas y un par de tomateras ...

Mirar este que bien se lo ha montado: VIDEO

Feliz semana a todos!!



5 comentarios:

Alina dijo...

Me gusta tu blog.I estoy esperando su nuevo puestos

REBECA PABON dijo...

Hei Alina !! Qué alegria que te guste este rinconcito de la red! Ya tienes al articulo de la semana... Si hay algún tema que te inquiete especialemente dímelo y dedicaremos un post!

Un besazo!

Elena dijo...

Me encanta el blog y el artículo es genial.

Ya os contaré como estan mis pimientos y tomates....
bsos

Ricard M dijo...

Hola Rebe, nosotros ya tenemos plantados nuestros tomates, pimientos y calabacines. Con tanta lluvia esperamos una buena cosecha.

Adelante con el blog! Esta muy bien.

Un beso.

Ricard, Anna & Edu

RBG dijo...

Hola Rebe!!!

Soy educador y terapeuta.
Tengo un huerto urbano desde hace un par de años y estoy muy interesado en el desarrollo integral del ser a través de la práctica hortícola. Podrías remitirme algunas fuentes.
Miles de gracias