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Palau Solità i Plegamans, Barcelona, Spain
Licenciada en Psicologia (UAB, 2002). Máster en Comunicación Empresarial (2.008). Terapeuta en EMDR, PNL y Psicologia Sistémica Familiar. Facilitadora de Constelaciones Familiares, Terapeuta en Flores de Bach, Técnica Metamórfica y Kinegenealogía.

viernes, 15 de enero de 2010

Responsabilidad: ¿un valor en extinción?


"La responsabilidad es un valor que esta en nuestra conciencia y nos permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de nuestros actos pero que pasa cuando, por comodidad, llegamos a la conclusión de que los resultados que obtenemos “no dependen de nuestros actos”, que ocurre cuando no cultivamos la responsabilidad como valor? ¿Es la generación “NI estudia NI trabaja” resultado nuestra falta de responsabilidad? ¿Qué estamos enseñando a las nuevas generaciones?"

La palabra responsabilidad proviene del latín responsum, que es una forma latina del
verbo responder. respon (responder) habilidad (habilidad). Así pues podemos definirlo como la habilidad de responder ante nuestros actos asumiendo sus consecuencias. También hablamos de “cargo, compromiso u obligación”.

La responsabilidad es en nuestros días una asignatura pendiente. Decimos cosas como: “la taza se ha roto”, o “las llaves se han perdido!”. ¿Desde cuando estos objetos inertes tienen vida propia? Más bien deberíamos decir “he roto la taza” o “se me han perdido las llaves!”. Nuestra manera de expresarnos denota como ya para aspectos tan triviales como estos nos cuesta asumir nuestra responsabilidad al respecto.

La responsabilidad implica en muchos casos asumir que nos hemos equivocado y/o enfrentarnos a las consecuencias de una determinada acción que no ha tenido los resultados esperados. Todo esto requiere cierto grado sinceridad y sensatez con nosotros mismos y esfuerzo para enfrentarnos a la nueva situación de la que “somos responsables”. Esto es “poco cómodo” así que tendemos a escoger soluciones más sencillas: “la culpa es de la sociedad, de la crisis, del jefe, de mi suegra que es muy suya o de mi marido que siempre deja que los niños hagan lo que quieran”... Nunca es mi responsabilidad pero en realidad ¿quién está dejando realmente que todo aquello de lo que me quejo ocurra? ¿qué hago yo para cambiar y/o mejorar mi situación?
La excusa es una manera fácil de eludir nuestra responsabilidad sobre los resultados que obtenemos y externalizar las causas sin tener que cargar con las consecuencias.

¿Hacia donde crees que nos lleva este estilo de comportamiento? ¿Realmente crees en tu poder para cambiar las circunstancias o crees que somos “víctimas” de las mismas?