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Palau Solità i Plegamans, Barcelona, Spain
Licenciada en Psicologia (UAB, 2002). Máster en Comunicación Empresarial (2.008). Terapeuta en EMDR, PNL y Psicologia Sistémica Familiar. Facilitadora de Constelaciones Familiares, Terapeuta en Flores de Bach, Técnica Metamórfica y Kinegenealogía.

lunes, 6 de abril de 2009

La mente no entiende de crisis...


El temor e incertidumbre que causan las dificultades económicas se pueden contrarrestar con realismo, motivación y enfoques alternativos.

Desde hace poco más de un año miles de páginas de diarios y miles de minutos de los informativos de televisión y radio tienen como protagonista a la crisis económica. Por ello es imposible no sentirse afectado, en mayor o menor medida.

Entre las miles de sensaciones que podemos experimentar, la incertidumbre se sitúa entre las que peor se toleran por ser la responsable de dudas, inseguridades, miedos y obsesiones que, a su vez, desencadenan la aparición de síntomas como el insomnio, desórdenes alimentarios, irritabilidad y somatizaciones que pueden mermar la salud física de las personas.

Evitar los síntomas de estrés que genera la exposición continuada a una situación poco previsible e insegura precisa que quienes se sienten más afectados desarrollen una mentalización realista y positiva que les impida caer en el dramatismo. Para ello, un recurso útil consiste en la elaboración de un plan de prevención, una medida que permite ganar seguridad al mismo tiempo que posibilita una disminución del miedo y el impacto psicológico negativo.

Pero aún resulta más beneficioso equilibrar el estado de ánimo a través de la asunción realista de que se tendrá que convivir durante un tiempo con la crisis económica, en lugar de preguntarse constantemente por qué ha sucedido, no dejar de lamentarse por ello, buscar a los culpables o angustiarse preguntándose cuándo va a finalizar. Estos pensamientos sólo sirven para mantener la sensación de malestar, mientras que el objetivo es generar un clima de percepción de control sobre la situación que facilite el aumento de nuestra confianza al tomar conciencia de las alternativas reales actuales si la situación se mantiene o, incluso, empeora. El resultado es una sensación de sosiego que permite sobrellevar la incertidumbre económica mientras ésta continúa.

La mente no entiende de crisis económicas, sólo reacciona con angustia a pensamientos negativos. Del mismo modo, responde con motivación a estímulos positivos.
Algunas sugerencias…:

1. Acepta la situación. El primer paso de las personas que se han visto perjudicadas de forma directa por la crisis económica es el de darse un tiempo para asimilar la situación y no tomar decisiones drásticas ni precipitadas: la rabia y la tristeza pueden llevar a adoptar soluciones erróneas.

2. Centráte en la situación personal. No conviene destinar mucho tiempo a buscar quién o qué ha provocado que la situación cambie a peor, ya que podría generar conflictos indeseados y mantendría las emociones negativas durante más tiempo.

3. Se realista. Es importante no caer en la desesperación y poner en marcha soluciones realistas. Si enfoca su mente a las alternativas posibles conseguirá pensar de forma productiva para actuar con decisión, lo que hará las funciones de antidepresivo y ansiolítico y permitirá ver más allá del problema actual.

4. Activa tu imaginación! Estructura un plan de alternativas… Busca si es necesario asesoría profesional para determinar las opciones reales con firmeza y motivación.

Si se actúa según el plan organizado de acuerdo a las prioridades de cada persona o familia, la satisfacción no tardará en aparecer y se tolerarán mejor las dificultades que surjan. La constancia y fidelidad al plan elaborado en tiempos difíciles garantiza que no se caiga en un malestar emocional que perjudique no sólo la salud sino las posibilidades de remontar la situación.

5. Percibe el problema como algo caduco: ninguna crisis económica ha sido perpetua. Forma parte de un ciclo normal que se va repitiendo y que garantiza que en un tiempo no muy lejano se recuperará el orden. à Pospon algunos proyectos.
6. Aumenta otros valores no económicos. La pérdida de lo material y económico puede abrir la puerta a lo humano. Es importante sentir que durante una situación difícil se está cerca de los demás y que se cuenta con su apoyo: se genera sentimiento de grupo y, por tanto, se hace más llevadero el problema. Además, es una forma de aumentar el nivel de energía con el que afrontar las dificultades a través de una mentalidad más positiva, alejada de sentimientos negativos.

Aunque resulte difícil encontrar la parte positiva de situaciones límite, como puede ser una crisis económica, cada persona y familia debe esforzarse por revertir ese momento dramático motivado por una situación de desempleo, de impagos... Lo más importante es no perder o recuperar la situación de control que se ha perdido. De esta manera, aumentan las posibilidades de que la tensión se mitigue o desaparezca. Para ello es determinante mantener una actitud práctica y activa y apoyarse en las personas más allegadas.
7. Dado que a la mente le sienta bien tener objetivos que cumplir a diario, es fundamental programar una agenda que incluya diferentes actividades. Si estás en paro una opción es destinar más tiempo a lo que antes no podías atender por estar demasiado ocupado, como los hijos y la familia en general, las amistades e, incluso, aquellas labores que puedan resultar placenteras, como el deporte o la lectura. También puede ser la oportunidad para realizar algún curso que permita reciclarse laboralmente y aprovechar el tiempo para encontrar un trabajo mejor del que se disponía.

…Las crisis son puentes entre épocas: no mires abajo! no mires atrás!, solo crúzalos y avanza…

¡Feliz semana a todos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es cierto... hay que cruzar el puente de la crisis solo que da un "yuyu" cruzarlo. ¡Y encima no es largo ni nada! por mucho que uno quiera no es facil no mirar atrás. El futuro escapa siempre a nuestro control creo que es adaptativo que nos perturbe la incertidumbre.